lunes, 9 de octubre de 2017

Richard Thaler: Premio Nobel de Economía de 2017 y fundador de la economia del comportamiento

Josafat Hernández
(Doctorante en filosofía de la ciencia y economista egresado de la UNAM)


El día de hoy el comité del Premio Nobel de economía dio una conferencia de prensa para anunciar que el premio de este año se dará al economista Richard Thaler. En la entrevista telefónica le preguntaron "¿Cuál crees que sea tu principal aportación?" Y sin dudar dijo "volver a la economía una ciencia más humana". 

¿Pero qué significa esto? ¿Volver a la economía una ciencia más humana? Para entender esto es importante el conocer el contexto histórico. Thaler durante décadas se ha dedicado a criticar a la economía dominante, mainstream, que históricamente ha estado ligada a la economía neoclásica. En esa visión particular de la economía, los agentes racionales no son representaciones de entes humanos. Son seres ficticios, perfectamente racionales y maximizadores de utilidad. Son seres sin emociones, fríos y calculadores, motivados sólo por el interés propio (egoístas) que sólo responden a incentivos. Esto es, motivados por premios y castigos, beneficios y costos, que el agente supuestamente pondera para tomar sus decisiones. Se trata de "Econs", como los llama Thaler. Seres ficticios que habitan los mundos idealizados de los modelos económicos.

Thaler con su trabajo muestra que los economistas se han equivocado al dejar fuera de sus análisis otros factores "no económicos" en sus modelos de toma de decisiones. Thaler inicialmente realizó una lista de ejemplos que usaba para molestar a los economistas, que van desde asuntos relacionados al consumismo, como a la falta de consistencia entre lo que elige y lo que se prefiere. Ejemplos de juguete que después de leer la "Estructura de las revoluciones científicas" de Thomas Kuhn decidió convertirlos en anomalias. Anomalias que fue documentando y estudiando experimentalmente. Su idea era que tal vez podría impulsar una revolución científica, un cambio paradigmático en la economía. Esto podría hacerse si esas anomalías fuesen relevantes, numerosas, y que él tuviera un modelo alternativo para poder explicarlas. Durante varios años tuvo una columna en el Journal of Economic Perspectives llamada así "Anomalías". Y hoy, después de décadas de trabajo arduo y algunas tensiones académicas (sobre todo con la escuela de Chicago), se le ha dado la máxima distinción a la que todo economista aspira: el Premio Nobel.  


                                                



Fundador de la economia del comportamiento
Richard Thaler retomó la obra de los psicólogos israelís Amos Tverky y Daniel Kahneman (Premio Nobel de Economía de 2002). Particularmente retomó los aportes relacionados a heuristicas y sesgos, y el modelo de utilidad prospectiva. Ambos aportes le sirvieron para explicar algunas anomalias que el modelo neoclásico de utilidad esperada tiene problemas para explicar: el efecto dotación (endowment effect), falta de autocontrol, sentido de justicia (fairness) y encuadre (framing). 

Más tarde, esos efectos se fueron sintetizando en la teoria del sistema dual de la mente (lo que Daniel Kahneman llama "sistema 1 y 2" de la mente en su libro Thinking fast and slow). Estos elementos psicológicos llevaron a un cambio de unidad de análisis: del homo economicus al homo sapiens

Para Thaler es muy importante tomar en cuenta elementos psicológicos, cognitivos, en economia para poder entender temas relacionados al "nerviosismo de los mercados", la "confianza" o falta de ella en las instituciones, el sobreoptimismo o falta de él en los inversionistas, reacciones viscerales de trabajadores y empresarios ante decisiones del gobierno, etc. Y por ello se requiere de una visión más amplia, que tome en serio elementos de la psicología cognitiva y de sociología. Thaler ha señalado que las normas sociales son fundamentales para entender comportamientos en los agentes. No es suficiente con apelar sólo a la noción de incentivos de la psicología conductista de Skinner que todo lo reducen a premios y castigos.

Economía moral y justicia
Thaler se interesó en la noción de justicia como un factor fundamental de la toma de decisiones de los agentes. Valores ético-morales no pueden ni deben ser ajenos a la economía. 

En esto se parece a otro Premio Nobel, Amartya Sen, quien realizó una famosa crítica a los tontos (o imbéciles) racionales: la idea de que los agentes deciden "decir la verdad", o ser "educados" sólo porque hay premios o castigos de por medio. Para Sen, al igual que Thaler, hay normas morales, que provienen de normas sociales que motivan a los agentes a realizar unas acciones en vez de otras. Los dos autores llegaron a una conclusión muy parecida, a partir de caminos muy diferentes: volver a una visión clásica. Como Adam Smith, tanto Sen como Thaler ven a la economía como una ciencia ligada a temas morales y psicológicos.

Polémica contra la escuela de Chicago
Thaler tuvo un duro debate con la escuela de Chicago. Con respecto a las finanzas conductuales, Thaler se enfocó en criticar la hipótesis de los mercados eficientes de la economía neoclásica. Esa hipótesis establece que los mercados financieros "se autorregulan", porque todos los agentes son racionales. Y si alguien quiere estafar al otro, el otro se dará cuenta y evitará la estafa. La implicación de esto es pensar que los precios de las acciones son "justos", pues si estuvieran mal, el mercado los corregiría. Thaler al asumir una visión más humana de la economía, rechaza tal visión. Considera que hay banqueros y empresas que se pueden aprovechar de los sesgos cognitivos de los agentes. Y con ello estafarlos. 

George Akerloff y Robert Shiller, Premios Nobel de economía, aliados de Thaler, desarrollaron numerosos trabajos entorno a estos puntos. Su punto fue mostrar que los mercados financieros son frágiles, inestables y requieren de regulación. Esto choca con la escuela de Chicago, herederos de Milton Friedman, para quienes los economistas del comportamiento son herejes, rojos, comunistas.  









Arquitecturas de las decisiones y empujones
Richard Thaler no sólo se interesó por realizar una critica teórica a la economía. Se interesó por llevar sus ideas a la práctica. Y esto se expresó en un proyecto que desarrolló con un famoso abogado constitucionaista, Cass Sunstein. Ellos dos elaboraron una propuesta para el diseño de políticas públicas: el paternalismo libertario. A diferencia de la escuela de Chicago, Thaler y Sunstein consideran que el gobierno no puede abandonar a su suerte a los ciudadanos. No serían "libertarios" en un sentido cercano de Milton Friedman y Nozik, porque Thaler y Sunstein creen que el gobierno debe proteger a sus ciudadanos. Y esto es así porque hay depredación en el mercado de unos agentes por otros. Las grandes multinacionales se aprovechan de los sesgos cognitivos de los agentes para hacerlos comprar mercancías que no necesitan, o peor aún, que van contra su propia salud. 

Además hay muchas personas que toman decisiones sin pensar, que van contra ellos mismos, como es fumar, endeudarse, no ahorrar para el futuro, contaminar o comer comida insana. Para ello Thaler y Sunstein elaboraron una propuesta de "arquitecturas de las decisiones y empujones" que busca influir en la toma de decisiones de los agentes. Los ejemplos van desde poner una mosca en un inodoro para evitar que los hombres ensucien los baños, poner en las cafeterías comida insana en los refrigeradores y la sana a la vista, hasta opciones por defáult como son enrolar a ciudadanos a sistemas de pensiones o programas de donación de órganos pero dejarles abierta la posibilidad de salirse si es que eso desean. También han impulsado regulaciones en los mercados financieros. Por eso la escuela de Chicago los ha criticado, porque son "paternalistas", porque son "intrusivos", porque no "respetan la libertad de elegir". 

Comentarios finales
Pueden hacerse muchas críticas a la economía del comportamiento, sobre todo a su individualismo metodológico implícito. Pero eso no significa que hay que tirar el agua sucia con todo y niño. Me parece que el comité Nobel de economía ha tomado una excelente decisión al reconocer los aportes de Richard Thaler. Esto es muy benéfico para impulsar un nuevo pensamiento económico. Uno que a diferencia de la economía neoclásica, no mistifique al ser humano. Que no lo reduzca a meros incentivos, como si el ser humano solo actuara basado en su interés propio, como si solo se basara en ponderar premios y castigos para tomar sus decisiones. 

Con esto la economía avanza hacia una visión más humana del agente racional. Los economistas ya no sólo deben hablar de incentivos. Requieren una visión más amplia y plural, más humana, para poder entender y transformar su realidad.

Muchas felicidades a Richard Thaler y a todos los economistas, filósofos y psicólogos que seguimos su trabajo. Esto es un gran logro para nuestra comunidad epistémica. ¡En hora buena!


Bibliografía relevante
Kahneman Daniel (2011), Thinking fast and slow, ED. Farrar straus y giroux, Nueva York, United States
Thaler Richard (2015), Misbehaving: The making of behavioral economics, ED. Norton & company, Nueva York, United States

Thaler Richard y Sunstein Cass (2009) Nudge: Improving decisions about health, wealth and happiness, ED. Penguin Books, Nueva York, United States

sábado, 7 de octubre de 2017

Marichuy y su registro como candidata independiente a elecciones de 2018

El registro de la candidatura independiente de Marichuy como parte del CNI es un avance, tanto para el propio neozapatismo, como para la incipiente democracia mexicana. Es un avance para el neozapatismo porque este ha ido de más a menos en los últimos años. La candidatura de Marichuy puede ayudarles a revertir esa tendencia. Esto les permitirá posicionar una agenda en el debate nacional, principalmente relacionado al tema indígena que hoy no aparece en los discursos de los políticos. También temas relacionados a los feminicidios, la violación de derechos humanos, depredación ambiental, pobreza y desigualdad. Y justo por esto es que veo que la candidatura independiente de Marichuy es algo bueno para la democracia: puede ayudar a elevar el nivel del debate público nacional.

Hasta ahora AMLO venia poniendo énfasis en la corrupción. En un segundo plano de su discurso entraba el tema de las políticas neoliberales, en particular la reforma energética por el tema del gasolinazo. Con el CNI en la arena pública nacional, el debate puede que se cargue un poco más hacia la izquierda, donde se obligará a los políticos a posicionarse sobre temas fundamentales. Habrá que ver cómo se van desarrollando los hechos.

Me parece lamentable que algunos morenistas piensen que la candidatura independiente del CNI-EZLN es una estrategia del PRI para supuestamente dividir el voto de izquierda. Como si el objetivo de esta candidatura independiente fuera debilitar a AMLO. Eso es un error grave basado en prejuicios y no en análisis políticos serios. Esto es así porque:

1) Marichuy va a atraer el voto de la izquierda radical abstencionista. Esos no votarían por AMLO en ningún caso.

2) Si Marichuy gana votos que en principio irían a Morena, será por errores discursivos y de estrategia de AMLO. El peje debe tener mucho cuidado en su interacción con Marichuy. Si comete errores discursivos machistas o racistas en su interacción con ella, esto va a generar un debate inútil y muy desgastante entre toda la izquierda mexicana. También AMLO tiene que dejar claro qué postura tiene ante temas fundamentales que constituyen una agenda social: feminicidios, depredación de recursos naturales, pobreza y desigualdad, etc.

3) El discurso de Marichuy hará ver a AMLO como un político moderado y tibio. Esto supondrá un reto para la derecha mexicana, pues ya no será tan fácil hacer parecer a AMLO como el "radical populista peligroso para México". Esto puede beneficiar la imagen que hay sobre AMLO entre los votantes no-radicales (la inmensa mayoría de los mexicanos). Para la gente la ultraizquierda no la representaría AMLO, sino Marichuy.

4) En México hay un enorme nivel de abstencionismo, cerca del 40% de los electores nunca vota. A esos tienen que convencer Morena y los suyos, no temer a Marichuy porque les quitará votos y, finalmente

5) La principal preocupación de AMLO y Morena debe ser el tema del fraude. Ellos ya han ganado elecciones (presidenciales en 2006, recientemente en el Estado de México), pero el PRI les aplica el fraude de manera sistemática. Ante eso deberían diseñar estrategias políticas fuertes, basadas en la movilización social que impidan el fraude. Ese es el tema central, no preocuparse porque el CNI les quitará votos.

La imagen de Marichuy es simbólicamente muy potente, una mujer indígena presentándose a las elecciones presidenciales. Es la primera vez que esto pasa en la historia de México, un país con herencias y lastres coloniales y machistas. Ella es la candidata con mayor autoridad moral para hablar de temas sociales, pues viene de abajo. Ella viene del México profundo, del México que ha resistido siglos de colonialismo-racista. Es posible que ella despierte la consciencia dormida de los mexicanos, para impulsar la autoorganización social, civil, independiente de partidos políticos, que tanto necesitamos.


miércoles, 4 de octubre de 2017

Ni con Rajoy ni con Puigdemont: Cataluña y la democratización de España

Me parece que apoyar en estos momentos a la independencia de Cataluña es apoyar al proyecto hegemónico de las élites internas de esa región. Dentro de esas élites hay gente como Jordi Pujol involucrados en escándalos de corrupción. Esas élites han pactado históricamente con las élites de Madrid para seguir explotando a la clase trabajadora. Han aplicado los recortes y ajustes neoliberales durante la crisis-estafa iniciada en 2007. Y lo que ahora me parece más contradictorio aún: Son ellos quienes en estos momentos dirigen el proceso unilateral de independencia que se está dando en ese lugar.

Creo que la posición de las CUP (Candidatura de Unidad Popular), partido que supuestamente se define como anticapitalista y antineoliberal, de cerrar filas con Puigdemont, es un error. Se parece en México al PRD aliándose a la ultraderecha del PAN en un Frente, una estrategia política que pareciera basarse en oportunismo y no en un programa político serio. El independentismo hegemonizado por Puigdemont no ayuda a la clase trabajadora catalana, ni de España ni de otros lugares del mundo a satisfacer sus intereses de clase: incremento de salarios, más derechos sociales, más democracia, avanzar hacia un post-capitalismo, etc. Esto es así porque el capitalismo neoliberal a va seguir reproduciéndose en Cataluña, con o sin independencia. Puigdemont y los suyos son partidarios del "libre mercado" y la privatización. Es lamentable que millones de trabajadores (tanto de Cataluña como de España) estén movilizándose apoyando el proyecto de sus respectivas élites, creyendo que ponen por delante sus intereses nacionales, cuando en realidad defienden los intereses de clase de sus grupos dominantes.

La postura del Partido Popular (dirigido por Mariano Rajoy, secundado ahora por el Rey Felipe VI y un gran bloque de "españolistas" dentro de los cuales hay un sector fascista desatado en las calles) tampoco es correcta. Al contrario, su torpeza política, herencia de su tradición antidemocrática franquista, sólo ha contribuido a fracturar más a la frágil unión de España. Ha alimentado aun más a los independentistas.

La tragedia es que este conflicto entre élites involucra bloques históricos, donde la gente de a pie es la que se lleva la peor parte: los palos de la policía, o de otros ciudadanos. Violencia física y simbólica. Las élites de ambos bandos (dirigidos por Rajoy y Puigdemont respectivamente) van a buscar sacar provecho político de este conflicto social mientras a los de abajo los ponen a pelear por sus "naciones", cuando sus intereses de clase debería unirlos contra los de arriba.

Me parece que ninguno de los dos bloques en pugna merece apoyo solidario. La salida a este conflicto debe ser producto del diálogo y los acuerdos. Para que esto lleve a la democratización no sólo de Cataluña, sino de toda España. Una cosa si es clara: la represión y el autoritarismo del PP ya no es capaz de resolver este conflicto. La represión y la intransigencia sólo polariza más y aviva a los separatistas. La declaración unilateral de independencia no es legítima, pues la realización del referendum del 1 de octubre fue irregular, sin garantías que permitiera la más amplia participación de la población catalana.

La única salida viable que veo es más democracia, o sea, un referendum con garantías acompañado de un debate nacional público. Es eso o una escalada del conflicto social que se resolverá a partir de la fuerza. Y a mediano plazo: que los ciudadanos de toda España castiguen en las urnas al responsable de esta crisis nacional: al PP

sábado, 30 de septiembre de 2017

Sobre el conflicto en Cataluña, el referendum y el independentismo

I.
Mañana 1 de octubre se va a realizar un referendum por la independencia de Cataluña en un contexto profundamente polarizado y enrarecido. Polarizado entre los independentistas encabezados por la generalitat y el gobierno del Partido Popular encabezado por Mariano Rajoy. Este último ha hecho todo por evitar la realización de un referendum democrático pactado entre las diferentes fuerzas. Su cerrazón y autoritarismo ha orillado a que los independentistas, encabezados por Carles Pugdemont, a medidas cada vez más unilaterales. 

Se trata de un conflicto que ha ido escalando desde la crisis económica mundial iniciada en 2007 que golpeó muy severamente a España en particular. Los ajustes neoliberales impuestos por el gobierno nacional han empobrecido a mucha gente y generado gran indignación. De la crisis económica se ha alimentado el nacionalismo catalán y las ganas de salirse de un país gobernado por una élite autoritaria y neoliberal. 

El nacionalismo independentista tiene una historia, que se remonta a inicios del siglo XX cuando aparecieron los primeros partidos independentistas catalanes (Estat Catala). Pero los independentistas nunca habían representado una fuerza política gigantesca, probablemente mayoría en esa región como ahora. El pésimo manejo político de este conflicto por parte del gobierno autoritario del PP contribuyó a crispar el ambiente político. El "ni los veo ni los oigo" generó medidas cada vez más unilaterales que fueron fortaleciendo al independentismo catalán. Y si no se maneja bien este asunto, una crisis institucional puede devenir en una crisis nacional de severas consecuencias para el Estado español (y para los catalanes también). 

Bien se pudo seguir el ejemplo del Reino Unido en el referendum sobre Escocia de 2014, donde los escoceses votaron seguir siendo parte del Reino Unido, en medio de un gran debate público y nacional. El pasado profundamente autoritario del PP, herederos de la dictadura franquista, parece considerar como algo imposible lo que en otros países es algo común: referendums y consultas al pueblo. Tristemente en México también tenemos esa tradición profundamente autoritaria en las élites que acá gobiernan.

II. 
No todo nacionalismo es progresista. Hay cierto tipo de nacionalismo que puede ayudar a movilizar a las masas para luchar por su emancipación. Pero hay otro que es funcional a la élites internas. En un libro muy conocido (sobre el conflicto de las malvinas y la crisis nacional), Alejandro Dabat y Luis Lorenzano resumen la visión marxista clásica sobre la cuestión nacional:

"(...) el análisis marxista no puede limitarse solamente a señalar el carácter progresivo de la lucha por la autodeterminación o "democracia nacional", sino que también tiene que incorporar el vínculo preciso que une la participación de los trabajadores en esta lucha con el desarrollo de sus propios objetivos de clase de naturaleza socialista (...) Los socialistas siempre han apoyado solamente las demandas nacionales justas, o sea, simplemente, aquellas que enfrentaban a las masas con sus opresores internos y externos" (Dabat y Lorenzano, 1982: 27-28)

En este contexto cabe preguntar, ¿Cuál es ese vínculo entre el independentismo catalán y los objetivos de clase de los trabajadores? ¿Lo que ahora está ocurriendo en Cataluña y España está enfrentando a las masas con su opresores internos y externos? 

Me da la impresión de que el nacionalismo catalán tal y como está ahora es hegemonizado por la clase dominante de esa región. Las élites locales de Cataluña se están enfrentándose a las élites del Estado español por asuntos principalmente económicos (los impuestos, de ahí el lema no oficial del generalitat: España nos roba). Y de ahí han convencido a los trabajadores catalanes de que la culpa de la crisis la tiene el España, cuando en realidad la crisis tiene una explicación mucho más compleja, que va desde las medidas impuestas por la Troika, hasta los casos de corrupción de empresarios y banqueros capitalistas que sólo buscan maximizar su ganancia.  

El nacionalismo catalán tristemente está enfrentando a los trabajadores catalanes con el resto de trabajadores del Estado español anteponiendo los intereses nacionales a los intereses de clase. No veo que los trabajadores catalanes se estén enfrentando a sus élites internas, más bien están cerrando filas con ellos. Un auténtico bloque histórico. Y las masas de trabajadores del resto del Estado español, pues puede que estén divididas entre quienes cierran filas con el gobierno reaccionario del PP (que exigen represión pura y dura) y quienes exigen más democracia en todo el país. 


III.
Este tema ha impactando en Podemos, quienes han tenido una postura política más prudente: realizar un referendum, pero abrir una discusión para convencer a los catalanes de no irse, para así buscar democratizar todo el Estado español. Pero en medio del choque de trenes entre el PP y los independentistas, han quedado cada vez más aislados. 

Esperemos que mañana el conflicto ya no siga escalando, y que las partes se sienten a dialogar para buscar un acuerdo. Se podría pactar un referendum con garantías, o al menos, una agenda política que busque llevar a España hacia un proceso de democratización general. De lo contrario, sólo veremos más polarización y represión.



                                          

jueves, 24 de agosto de 2017

Algunas notas sobre el método de Karl Marx

Sobre el método de Marx hay que tener en cuenta algunos puntos:

1) Cuando hablamos de “método” nos referimos a una manera de proceder, una manera de llegar a algo, mediante una serie de pasos. Sin dar “saltos argumentativos”, sin mezclar las cosas, o sea, sin cometer confusiones categoriales, distinguiendo en todo momento los diferentes niveles de abstracción para no mezclarlos. Se trata de un proceder lógico. Hegel en la ciencia de la lógica se ocupó de una “lógica substantiva” (no sólo formal), donde se va mostrando cómo un ser va “deviniendo”, cómo va transformándose de un ser en otro. De ahí que haya un orden sucesivo: afirmación, negación, afirmación de la negación. Tesis, antítesis y síntesis. Esto se hace siguiendo cierto orden de desarrollo histórico, distinguiendo entre las diferentes fases o etapas de un proceso, lo cual nos muestra cierta racionalidad. Marx, al igual que Hegel, era profundamente racionalista. Creía que el capitalismo era un modo de producción contradictorio, pero que esas mismas contradicciones explicaban su “movimiento” (no en un sentido newtoniano, sino aristotélico), su devenir. El punto de Marx es que la dinámica compleja del capitalismo no tiene nada misterioso: Es algo inteligible, explicable, comprensible por medio de categorías. El punto es saber usar la capacidad de abstracción. Abstraer para Marx es ir de lo concreto impensado a lo abstracto, simplificando una totalidad, descomponiendola en partes, detener el paso del tiempo, para analizar. Luego se "regresa" a lo concreto pensado, por medio de la integración y la síntesis, para llegar al entendimiento de la "unidad de lo diverso". 




2) Marx en su magna obra, El capital, procedió desde el punto más simple y básico para su análisis: la mercancía. Se trata del nivel “celular” del “organismo” llamado capitalismo. Después de hacer un cuidadoso análisis que puede considerarse “microsocial”, fue transitando, de lo simple a lo complejo. Es decir, pasó de entender la mercancía a entender procesos más complejos como son el intercambio, el dinero, transformación del dinero en capital, producción de plusvalor, etc. siguiendo como eje argumental su teoría del valor.

Marx intentó sacar todas las implicaciones lógicas que se sigue de la teoría del valor trabajo, evitando las confusiones categoríales y los saltos argumentativos de los economistas clásicos (e.g. Smith y Ricardo) así como sus prejuicios (creer que el capitalismo es un modo de producción natural al hombre, eterno y absoluto, al contrario, el capitalismo es históricamente contingente, transitorio, no eterno). Por eso el capital tiene un orden expositivo riguroso, lógico, ordenado, que muestra diferentes momentos argumentales: en el tomo I habla del proceso de producción, en el tomo II del proceso de circulación, en el tomo III del proceso de producción considerado en su conjunto. En cada uno de esos libros Marx fue desarrollando sus categorías, en diferentes niveles de abstracción, hasta llegar a formular “leyes”. Estas él las entendió como tendencias que gobiernan el movimiento del capitalismo, su reproducción (o metamorfosis como también le gustaba llamarla): la ley general de la acumulación capitalista, los esquemas de la reproducción ampliada del capital y la ley de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia (sus causas contrarrestantes, y sus contradicciones inherentes). De ahí que ello le permitiera entender el carácter cíclico del capitalismo, sus crisis económicas, sus formas de resolverlas, la competencia capitalista y su tendencia hacia la monopolización, la enorme generación de riqueza y la creciente desigualdad social, la tendencia del capitalismo a estar revolucionando constantemente sus modos de producción, etc.

3) La fuerza del “método” de Marx es que este es científico. Marx siempre se preocupó por ser muy serio en su trabajo de investigación, por estar discutiendo con el pensamiento económico burgués más avanzado de su tiempo (la economía política ricardiana). Pero también él estuvo enterado de los avances de otras ciencias, particularmente la biología evolutiva.

Marx buscó evitar la mera especulación filosófica. Él creía que su pensamiento debía de tener bases históricas rigurosas. Por eso fue un estudioso enciclopédico de la historia de la humanidad (aunque tiene algunos sesgos eurocéntricos propios de la época que le tocó vivir: la expansión colonial de Europa), estudió a fondo la tecnología relevante que dió lugar a la revolución industrial (las máquinas de vapor), las finanzas de su época (el patrón oro), el comercio, etc. Con datos empíricos en mano sobre hechos históricos (las luchas laborales de los obreros ingleses, la revolución industrial, las leyes de grano, etc.), y sobre fábricas, Marx hizo sus reflexiones teóricas, siempre apegado a los hechos. Marx construyó un modelo del capitalismo “en estado puro” que le permitió entender el capitalismo sin los elementos distorsionantes y contingentes que encubren el funcionamiento de ese sistema, para tratar de entender su “esencia”, una esencia históricamente acotada, que le llevó a pensar que las leyes que gobiernan el movimiento del capitalismo no son universales ni eternas ni absolutas a toda formación humana.

4) Marx en el capital realizó una investigación intelectualmente honesta. Estuvo comprometido con encontrar “la verdad”. Por eso en El capital buscó evitar las condenas morales al capitalismo, para evitar ser encasillado como moralino, o como ideológico (en su sentido más peyorativo, de “falsa consciencia”), aunque el recurso retórico de la ironía, el sarcasmo y la sátira son muy propias de él. Son sus formas de exteriorizar su indignación. Ello no significa que Marx haya adoptado una posición positivista, de distinguir nítidamente entre "juicios de hecho" y "juicios de valor". Marx no creía en la neutralidad valorativa de la ciencia, pues esta sirve intereses de clase. Pero evitó en todo momento actuar de manera irresponsable, cínica, sustituyendo el estudio riguroso de hechos por meros discursos ideológicos que hoy día los posmodernos llamarían "post-verdad". 

Marx estaba motivado por razones éticas muy fuertes, como todo revolucionario de su época. Pero él se cuido mucho de no hacer meras apologías panfletarias del socialismo en su obra científica, o de hacer una critica ideologista del capitalismo. Por eso trató de hacer una investigación seria que generara un conocimiento objetivo sobre el capitalismo para poder orientar la acción revolucionaria de la clase trabajadora. Por eso para Marx era fundamental llegar a la verdad. "Decir la verdad es revolucionario" dijeron sus compañeros y discípulos.

Y justo este compromiso con la verdad llevó a Marx a evitar posiciones maniqueas de ver el conflicto social de su tiempo como algo dado entre personas “buenas" y "malas”. Lo que Marx vio en su tiempo era una sociedad cada vez más polarizada en dos clases sociales: capitalistas y trabajadores. Esas clases, según Marx quien en esto sigue a Adam Smith y a David Ricardo, tienen intereses materiales contrapuestos. Ello se expresa en los salarios: los capitalistas quieren reducir todo el tiempo los "costos laborales" para con ello acrecentar sus ganancias. Los trabajadores, en cambio, quieren aumentar sus salarios para tener una vida digna. El salario, en todo caso, es producto de la correlación de fuerzas entre capitalistas y trabajadores. 

5) Finalmente, me parece que Marx tuvo una noción pragmática de verdad: el principal criterio para saber si algo es verdadero o no es la práctica. Es en la práctica donde uno tiene que demostrar “la terrenalidad del pensamiento”, no a nivel teórico por medio de nociones de verdad correspondentistas o coherentistas. Eso a él le parecían problemas escolásticos. La teoría, para Marx, es una guía para la acción. Si la acción ha logrado sus resultados, entonces podemos pensar que la teoría que se usó para guiar dicha acción es sólida. Si los resultados son el fracaso, entonces tenemos elementos para cuestionar la teoría que se usó para transformarla. El punto es que son las implicaciones prácticas de la teoría las que motivan su crítica.

En suma, creo que en Marx encontramos un método científico riguroso, sistemático, coherente, no simplista ni maniqueo, que busca llegar al entendimiento del capitalismo de una forma objetiva, donde la crítica al capitalismo no es moralina, aunque tiene elementos morales implícitos. De ahí que autores como el gran historiador británico E. P. Thompson defendieran la idea de un “marxismo humanista” (a diferencia de Althusser quien pensaba que el humanismo era burgués) donde la crítica al capitalismo tiene como principal objetivo poner al ser humano en el centro de la organización social y no al dinero, para que pueda haber una sociedad más libre y democrática, libre de la explotación del hombre por el hombre y que no devaste al medio ambiente.


domingo, 7 de junio de 2015

Voto nulo, elecciones intermedias en México y hartazgo ciudadano

Josafat Hernández


1) El pasado 7 de Junio se celebraron elecciones federales y locales en México. Se votó para elegir diputados locales y federales, así como jefes de las delegaciones del Distrito Federal, alcaldes y gobernadores de varios Estados de la república. En estas elecciones sólo votaron aproximadamente 40% de los electores. 6 de cada 10 mexicanos decidieron no votar. Desde aquí ya podemos ver de manera nítida un problema de legitimidad en estas las elecciones. Si bien los resultados son "legales" no son legítimos pues no representan a la mayoría de los mexicanos. Esto es razón suficiente para afirmar que los actuales partidos políticos no nos representan. Es una razón suficiente para decir que la democracia en México no existe. Esto es una farsa. Lo que hay en México es una caricatura de lo que es realmente la democracia. La primera prueba del Instituto Nacional Electoral (dirigido por el racista Lorenzo Córdoba) la han reprobado. Pese a pagar millones de pesos a la Premio Nobel de la Paz Rigoberta Menchú para que venga a convencer a los mexicanos para participar en estas elecciones, fallaron en su capacidad de convocatoria. También han fallado los partidos políticos participantes y los poderes facticos que están detrás de ellos. Este nivel tan bajo de participación debería darles vergüenza a todos ellos.

2) De los que votaron muchos decidimos anular. El porcentaje de los votos nulos (cerca del 5.36%) fue mayor que el de partidos políticos pequeños (PT, Encuentro Social, Nueva Alianza, Partido Humanista). La diferencia entre el voto nulo y partidos medianos como el Partido Verde y Movimiento Ciudadano es de aproximadamente 1%. Sin campaña y sin mal gastar recursos públicos, se mostró que la indignación de muchos de nosotros que anulamos el voto es mayor (y casi igual) que el apoyo ciudadano a ciertos partidos políticos que en realidad son ya meros parásitos vividores de los recursos públicos.

3) En lugares como Iztapalapa el voto nulo superó los votos obtenidos por el PRI o el PAN. Estoy orgulloso de esto, pues Iztapalapa, barrio obrero por excelencia, es uno de los lugares donde parece que hay mayor consciencia de clase. Iztapalapa es una zona anti-PRI y anti-PAN. Probablemente lo sea porque la gente que habita esta parte de la ciudad más grande de México (y del mundo hispano-hablante) es de los que más han sufrido los efectos negativos de más de 30 años de políticas económicas neoliberales.

4) Los que anulamos nuestro voto lo hicimos para protestar contra todo un sistema político que no funciona y que ahora está en una de sus mayores crisis de credibilidad. Lo hicimos también en muestra de solidaridad con los padres de los 43 desaparecidos de Ayotzinapa que en su distrito lograron la anulación de la farsa electoral (pese a la brutal represión del gobierno mexicano). Los que anulamos nuestro voto no lo hicimos para "castigar electoralmente" al PRI, al PAN o al PRD y así beneficiar al menos peor. No se trató de un "voto útil" para beneficiar al partido menos corrupto de todos (en este caso concreto, Morena). Así que no se puede criticar a los anulistas porque "hayamos beneficiado al PRI". Nuestro objetivo era protestar y visibilizar la farsa electoral, no beneficiar al partido menos peor.

5) Muchos de nosotros respetamos a los que hicieron el "voto útil". Yo mismo he votado por Obrador en otros momentos, pero lo he hecho críticamente. Nunca he militado en su movimiento pues no me convence la estructura vertical de su organización. En ese partido siguen habiendo burocracias elitistas, donde ellos deciden de manera anti-democrática quienes serán sus candidatos. Muchos de sus candidatos a diputados no tienen perfil de luchadores sociales. Se carece de apertura crítica (la crítica a Obrador no es aceptada) y de claridad ideológica. Esto último se muestra con la falta de cercanía con los procesos anti-neoliberales actuales que se viven en Ecuador, Bolivia o Venezuela que se reivindican abiertamente socialistas (socialismo del siglo XXI). En el caso concreto de Ecuador se impulsó una auténtica revolución ciudadana. En Venezuela se ha levantado un poder ciudadano (a la par del poder legislativo, ejecutivo y judicial). Pese a esto, Obrador se ha obsesionado con diferenciarse de Chávez (un político que puso en jaque al imperialismo yanqui en América del Sur y que empoderó a los pobres de su país que llevaban décadas pisoteados y ninguneados), y por moderarse para no sufrir linchamiento mediático. Esto es un error pues ha cedido demasiado a las actuales reglas del juego electoral impuestas por los poderosos. Ante los fraudes sólo responde con plantones. Si fuera más radical y democrático ganaría el apoyo de muchos de los que esta vez hemos anulado nuestro voto. 

6) Estas elecciones, lejos de ser una fiesta democrática (como tratan de hacer ver los medios masivos de comunicación) son, en realidad, motivo de reflexión sobre la situación tan preocupante que se vive día a día en nuestro país. Estas elecciones muestran de manera clara y contundente que la mayor parte del electorado mexicano no cree en los partidos políticos actuales. Vías “más ciudadanas” generan interés (como la reciente victoria del ex-priísta llamado "el bronco" quien gobernará el Estado de Nuevo León pese a competir contra el PRI y PAN, o la victoria del ex-futbolista Cuauhtemoc Blanco que con un discurso de crítica hacia los políticos del PRI y del PRD logró ganar la alcaldía de Cuernavaca). El voto nulo (hecho por miles y miles de personas) tan sólo es la punta del iceberg de todo un enorme hartazgo que se viene acumulando en nuestro país por muchas décadas de injusticia, impunidad y rezagos económicos.

viernes, 14 de noviembre de 2014

Ayotzinapa, movimientos sociales y la crisis política del Estado mexicano

Por Josafat Hernandez


Están pasando demasiadas cosas en este país a un ritmo impresionante. Tanta indignación, tanta furia, tanto dolor ha llevado a muchísimas protestas por doquier. A marchas multitidinarias, bloqueos carreteros, quema de sedes del poder estatal en Guerrero, paros de labores de 24, 48 y 72 horas en las universidades de todo el país. A la formación de un potente movimiento estudiantil y social que no se había visto desde hace muchas décadas1.

La protesta social se está extendiendo por todo México y está aumentando su nivel de intensidad, en un contexto en el cual el gobierno ya no puede reprimir tan fácilmente porque si lo hace sólo va a contribuír a que la bola de nieve siga creciendo. El manejo mediático de esta situación no hace posible la manipulación y neutralización de los movimientos sociales, tal y como hicieron antes, con los maestros de la CNTE en 2013 a quienes llamaban “vándalos”, “revoltosos”, huevones" para justificar la represión.

Ahora los monopolios están imposibilitados para ocultar la indignación y rabia generada por los hechos de Ayotzinapa. Ahora los monopolios están obligados a hablar de Ayotzinapa.

El gobierno no tiene ni idea de cómo afrontar esta crísis política y social, que puede devenir en crísis económica, dado que los mercados estarán en un proceso de creciente inestabilidad dado el aumento del riesgo y la incertidumbre.

El gobierno ha pretendido decir que ha “resuelto” el caso de Ayotzinapa, cuando en realidad no han resuelto nada. Son incapaces de brindar justicia y seguridad al pueblo. Y en estos contextos de creciente indignación de la gente, su respuesta tradicional, la represión (ya sea de masas, o selectiva), sólo contribuirá a echarle más leña al fuego.

El gobierno pretendió comprar la consciencia de los padres de familia, diciendo “te doy cien mil pesos y ahí muere”, los cuales fueron rechazados por los padres y madres de los desaparecidos, que ni con un millón de pesos podrían comprar la cura para ese gran dolor y angustia que representa haber perdido a un hijo, un familiar, un ser querido. De los normalistas no sabemos aún si están muertos, si están vivos, si sus cuerpos están quemados, enterrados, o dónde y qué pasó. Siempre pasará por nuestras mentes ¿qué pasó aquella trágica noche?

Sólo la memoria queda de aquellos jóvenes que con humildad nos dieron lecciones de dignidad. Es triste ver morir a la gente que no lo merece. Es triste ver morir a quienes viven para luchar por la justicia, mientras los políticos siguen robando, saqueando y humillando a nuestro pueblo. Pero de esa tristeza también viene el coraje, la rabia, la indignación que se requieren para transformar esta realidad

La memoria de aquellos jóvenes rurales, luchadores inalcanzables, es la que ahora ha encendido la llama de la indignación, del coraje que se ha irradiado y ha hecho despertar a miles y miles de mexicanos. ¿Hasta dónde va a llegar esta indignación?

El gobierno ha aplicado la táctica del desgaste y del ninguneo. Después, la introducción de infiltrados en los movimientos para dividir y después reprimir. Ahora, tal y como están las cosas, el tan ansiado desgaste está lejos de llegar. Los desgastes de los movimientos sociales suelen ocurrir después de varios meses, incluso varios años de iniciar una huelga, un campamento, un plantón, de protestar en las calles. Aún estamos muy lejos de que eso ocurra.

Ahora los gobernantes no pueden “ningunear” a los padres de familia, a los normalistas, a los estudiantes, a los maestros, porque las protestas han alcanzado tal extensión e intensidad, que los centros de reunión del gobierno ahora están ardiendo en llamas. Sus carreteras se bloquean, sus negocios se paralizan, y además, la presión internacional es demasiado fuerte. Tal presión ya no sólo viene de mexicanos radicados en el exterior, sino también de movimientos sociales locales, de gobiernos de países como el de Chile, Estados Unidos que “llaman a que el gobierno mexicano solucione estos problemas”. Hoy tenemos campañas mediáticas internacionales como la telesur, que exigen justicia, así como las protestas de eurodiputados de varios países europeos que exigen el respeto a los derechos humanos que día a día el gobierno mexicano pisotea impunemente.

Todo esto se conjuga con la gran extensión que han alcanzado las redes sociales y las consencuencias que esto implica: la pérdida del monopolio de la palabra por parte de los monopolios mediáticos. Esto lleva a una situación en la cual ya no es posible seguir con más ninguneos y pretensiones de que “en México no pasa nada”. El gobierno ya no puede aplicar la fórmula salinista del “ni los veo ni los oigo” que antes les funcionaba, pero que ahora ya no logra los resultados esperados.

Todos los sectores de la sociedad exigen al gobierno respuestas. Desde los movimientos sociales solidarios con Ayotzinapa, los movimientos estudiantiles mexicanos así como las empresas televisivas (como ahora han clamado hipócritamente dos de las principales figuras de Televisa, Carlos Loret de Mola y Eugenio Derbez). Esto último puede ser interpretado como una toma de distancia de este sector empresarial con respecto al gobierno federal, de tal modo que si se hunde este gobierno, no queden naufragantes los Azcarraga y los suyos.

El gobierno federal ha tratado de acayar los reclamos y la indignación por medio de la detención y posterior linchamiento mediático del ex-alcalde de Iguala (Jose Luis Abarca) y su esposa, por medio de la detención de miembros del cártel Guerreros Unidos (donde hubo un caso de suicidio de una persona antes de ser aprehendido) y por medio de sustituir al gobernador del Estado de Guerrero2. Todo esto para generar la apariencia de que el gobierno está interesado en solucionar el problema.

Ellos han tratado de quitar banderas de protesta a los movimientos por medio del montaje de “resultados” que presentó el titular de la Procuraduría General de la República (PGR), Murillo Karam. Se apresuró en dar conclusiones, afirmando que los restos encontrados en un basurero son de los normalistas, cuando no contaban con las pruebas ADN para corroborarlo. Su versión de los hechos fue sumamente cuestionada. Hay quienes dicen que en las circunstancias del basurero descritas, es imposible mantener avivado un fuego con más de 1000 grados celcius requeridos por tantas horas para lograr calcinar los restos humanos. Si esto hubiera sido el caso, se hubiera visto la gran columna de humo a varios kilómetros de distancia. ¿Por qué no llamó la atención de los gobiernos? Otros dicen que incluso ese día estuvo lloviendo y que eso es una razón suficiente para invalidar la versión de la PGR. ¿Cómo mantener vivo un fuego en la intemperie mientras cae agua del cielo? Hay otros que dicen que las "confesiones" de los criminales con que la PGR construyó su versión son producto, en realidad, de torturas. Con su lamentable “ya me cansé” el señor Karam terminó su conferencia de prensa que lo único que hizo fue incrementar la indignación de la gente. Actualmente ya se habla de su salida de la PGR.

Y es que ya estamos a tal punto que el pueblo ya no se va a contentar con las "soluciones" que ofrezca el gobierno federal. Estamos en un punto tal que cualquier cosa que digan y hagan los gobernantes de todos los partidos políticos sólo tendrá como consecuencia una cosa: el aumento de la indignación y de repudio de la gente.

¿Hasta dónde va a llegar la indignación mexicana? Hay varias voces que ya claman, ya clamamos una cosa: La renuncia de Enrique Peña Nieto a la presidencia de la república. Y no sólo queremos que se vaya él. ¡Queremos que se vayan todos los políticos de una vez y que no vuelvan más!

1 Incluso, si comparamos los hechos actuales con lo que pasó en 2012, las protestas de yosoy132 se quedan muy cortas con las actuales tanto en extensión de la protesta social, así como en su intensidad.

2 Esto es más fuerte aún si consideramos dos casos como el del represor Ulises Ruíz, gobernador de Oaxaca en 2006 quien pese a las protestas, ocupaciones y bloques de la APPO donde tomaron la ciudad de Oaxaca por más de seis meses no renunció. Ni tampoco lo hizo el “gober precioso”, pese al rechazo popular y posterior linchamiento mediático por su involucramiento en redes pederasta, tampoco renunció como a su cargo como gobernador del Estado de Puebla, igual, en 2006.